¿El Yume de 1200g de verdad rifa o está muy exagerado el peso para un simulador oral?
Yo antes pensaba que cualquier juguete sexual masculino o los típicos onahole baratos de tienda daban exactamente lo mismo. Puros tubos de plástico huecos que no transmiten nada y se sienten igual de corrientes. Pero platicando en un foro vi que recomendaban un buen fijarse en la densidad si de verdad buscas algo que imita masa muscular real. Así que me dio curiosidad y terminé comprando el Yume Gen 2 en la página de Dr.YUU. Yo también pensaba que eso de que es el masturbador oral más potente era puro marketing para vender, pero la primera vez que lo sacas de la caja sí te saca un pedo. Pesa muchísimo.
El problemita del peso (sí cansa la muñeca)
La mayoría de los juguetes normales pesan como 300 gramos si bien te va. Te los metes al bolsillo y ya. Pero este masturbador automático es una bestia de 1200 gramos de puro TPE grueso. O sea, más de un kilo.
Al principio la verdad pensé que venía chafa o que iba a estar incómodo, y sí me cansó la muñeca las primeras veces. Y ahí fue donde dije: ya estuvo, me tengo que apoyar bien en la cama. Lo bueno de ese peso es que cuando el onahole empieza a jalar, ya no se siente como plástico hueco y ya. Ahí fue cuando sí noté la diferencia. Aparte el TPE viene modificado para controlar el aceite, que sí hace un buen de paro para no terminar con los dedos todos batidos y grasosos después de usarlo. No te deja esa sensación pegajosa.
La lengua esa que da vueltas
La primera vez hasta me sacó de onda porque sí se siente la lengua girando ahí abajo. Este simulador oral no es de los que nomás zumban como licuadora vieja y te duermen el miembro. Trae un sistema que rota en 360 grados y te va lamiendo el frenillo y la corona con ritmos diferentes. Se siente rarísimo.
La mano nunca va a poder replicar ese movimiento, la verdad. Trae un buen de velocidades y modos, la neta ni uso todas, con las primeras ya estuvo porque si le subes al máximo este simulador oral está demasiado intenso y te vienes en dos minutos. La entrada viene estrecha y tiene unos bordes suaves que imitan dientes, así que el agarre desde el principio está bastante apretado.
No lo vas a poder esconder fácil
Aquí es donde valió madre si vives con familia o tienes roomies en el depa. El diseño de este masturbador automático es estilo anime, tipo Streamer, y está enorme. No hay forma de que metas un onahole de este tamaño en cualquier cajón de los calcetines y ya, vas a tener que buscarle un buen escondite.
Un compa del depa me andaba preguntando el otro día si este onahole servía para llevarlo en la mochila de viaje y le dije que ni de chiste; esto es un monstruo para tenerlo fijo en tu cuarto. Lavarlo también toma su tiempo porque al estar tan pesado y tener tantas texturas adentro, tienes que meter el masturbador oral directo bajo el chorro de agua en la regadera para quitarle bien el lubricante. Si te da flojera el mantenimiento, mejor busca otra cosa.
Para alguien que busca sensaciones tranquilas o canales muy flojos que no raspen nada, la verdad el Yume Gen 2 lo va a desesperar porque sí aprieta cabrón. Pero si buscas un masturbador oral que tenga un agarre fuerte y que no se sienta muerto, para mí sí desquita lo que cuesta. Después de calar un simulador oral de este tipo, los normales ligeros ya te parecen puro juguete chafa. Ya de ahí no volví a usar los normales.
Eléctrico / Automático
Realista / Oral Realista
Calor / Temp. constante
Manual / Mejor valor
Español
English
Deutsch
Français
日本語
MXN